30 de enero de 2014

37 COSAS DE LAS QUE UNO SE ARREPIENTE CUANDO SE HACE MAYOR

[ Texto adaptado y traducido del artículo original 37 Things You’ll Regret When You’re Old de Mike Spohr. ]

1. No haber viajado siempre que tuviste la oportunidad de hacerlo.
2. No haber aprendido otro idioma.
3. No haber dejado antes cierta relación sentimental
4. No haber usado más protección solar.
5. Haber perdido la oportunidad de ver a alguno de tus cantantes preferidos.
6. Haber tenido el coraje a empezar cosas nuevas, dejando que el miedo te pudiera.
7. No haber hecho más deporte.
8. Haber dejado que ciertos roles te definan.
9. No haber renunciado a ese horrible trabajo.
10. No haber aprovechado mejor tus años como estudiante.

Con Félix en París (Francia)

11. No haberte dado cuenta a tiempo de lo genial que eres.
12. Haber tenido tan poco valor de decir ‘Te quiero’.
13. No haber escuchado los consejos de tus padres.
14. Haber sido tan egocéntrico cuando eras joven.
15. Haberte preocupado demasiado por lo que opinen los demás y no por lo que realmente te hace feliz.
16. Haberte centrado más en los sueños de los demás que en los tuyos.
17. No haberte movido más. No haberte movido más rápido.
18. Haber sido tan rencoroso, especialmente con la gente a la que más quieres.
19. No haberte querido demasiado.
20. No haberte ofrecido voluntario más a menudo.

Con Carmen en Essaouira (Marruecos)

21. Haber descuidado tanto tus dientes.
22. No haber hecho más preguntas a tus abuelos antes de que murieran.
23. Haber trabajado demasiado.
24. No haber aprendido a cocinar platos especiales.
25. No haberte parado más a valorar y a apreciar el momento.
26. No haber sido capaz de terminar muchas cosas de las que empezaste.
27. No haber dominado algún truco llamativo para sorprender a la gente en cualquier fiesta.
28. Haber permitido que te defina lo que otros pensaban de ti y de tu cultura.
29. Haberte negado a que las amistades siguieran su rumbo natural, independientemente de cuál fuera.
30. No haber jugado más con los niños.

Con María en Rabat (Marruecos)

31. No haber afrontado nunca un gran reto, especialmente en el amor.
32. No haberte tomado más tiempo para conocer a gente.
33. Haberte preocupado demasiado.
34. Haber dejado que una tontería se convierta en un drama innecesario.
35. No haber pasado más tiempo con tus seres queridos.
36. Haber actuado demasiado delante de los demás.
37. No haber sido agradecido cuando debiste serlo.

Y tú... ¿de qué te estás arrepintiendo ya?

29 de enero de 2014

PEREGRINAJE O PERIPLO, SER LIBRE O MORIR

(...) Y me largué. Cuando las señales lo deciden me inclino ante la vida. Hija del viento, lejos de lo que el mundo exhibe. Libre pero digna. Me libero, eterna peregrina, digna enemiga de la rutina. La rutina hace daño, la vida es movimiento y yo quiero honrarla. Cuando el mundo se hunde yo me he ido ahí donde el Sol sonríe, en busca de mi alma. Llámame hija del viento. Recorriendo la Tierra me libré de mi pena, libre como el aire y con una sonrisa en la boca. Impulso de locura a los ojos de los demás. De tren en tren me fui por la ventana. La he liado para ser libre porque no tenía edad de serlo. ¿Todos a nuestro sitio? ¡Nunca! La Tierra es mi país. Peregrinaje o periplo, ser libre o morir. Nunca estoy mejor que cuando estoy en movimiento, encontrándome sin mis tormentos. Llámame hija del viento. Suelo pensar en dejar plantado todo para vivir mi espíritu. Mi misión es esta, así que voy y vuelvo, de experiencia en experiencia. Hasta la salida del Sol o cuando la muerte venga a buscarme, me iré tan libre como cuando llegué. Y es que, con el corazón abierto, me crecen alas. No me culpes si abandoné vuestro sistema... Llámame hija del viento. - Keny Arkana


¿Aún no le has dado al play? ¡Que no me tenga que enfadar!

23 de enero de 2014

CASARSE CON SU VÍCTIMA PARA EVITAR LA CÁRCEL

Marruecos es un país maravilloso que tiene mucho que ofrecer pero, como digo siempre, ser marroquí en Marruecos no es nada fácil. Sólo unos pocos gozan de todos los privilegios mientras que el resto, la inmensa mayoría, lucha cada día por vivir de forma digna. Y si ser marroquí en Marruecos no es fácil, ser marroquina lo es mucho menos aún. Es cierto que, tras haber vivido en el país, he sentido que muchos aspectos de la vida cotidiana jamás podrán cambiar si esas ganas de cambio no nacen de las propias mujeres. Y es que, como decía Simone de Beauvoir, el opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los oprimidos.

Pero, dejando a un lado una opinión que puede generar un gran debate, hoy estoy aquí para comentar un tema escandaloso sobre el que se ha hablado mucho últimamente. Un tema sobre el que, si aún hubiera un poquito de alma y humanidad, no deberíamos estar hablando. Una lacra que, desde ayer, ya es un poquito menos lacra.

Amina Filali

Os cuento. Hasta hace nada había una ley en Marruecos que decía que si un hombre violaba a una niña o a una mujer, éste podría librarse de la cárcel siempre que ella aceptara casarse con él. Se dejaba sobre la joven la enorme carga que esa salvajada supone y eran muchas las que, alentadas por sus propias familias, aceptaban ese matrimonio para ocultar la vergüenza de la violación. La sociedad marroquí es muy tradicional y, especialmente en las zonas rurales, excesivamente patriarcal. La pérdida del honor es – o era – vista como una desgracia tanto o más grave que la propia violación y por eso, a menudo, se prefiere guardar el honor de las jóvenes (o de su familia, mejor dicho) antes que terminar hablando de algo así en un juzgado.

En 2012 ocurrió algo que conmocionó a gran parte de la población marroquí; Amina Filali, una joven de 16 años que terminó casándose con su violador, después de varios meses de convivencia con su agresor y malos tratos, se suicidó ingiriendo veneno para ratas. No era la primera vez que ocurría algo similar, pero ese hecho propició que muchos marroquís, indignados por lo ocurrido, salieran a la calle para exigir que se terminara de una vez por todas con semejante brutalidad.

Zohra Filali, la madre de Amina.

En ese instante se inició una lucha muy dura, que ha durado más de dos años, con numerosas campañas organizadas y recogidas de firmas para que no vuelvan a ocurrir tragedias como las de Amina. Pero por fin se ha dado el gran paso. Un paso histórico. Ayer, 22 de Enero de 2014, por fin Marruecos decidió eliminar del Código Penal un párrafo. Un párrafo vergonzoso e inhumano que ha roto la vida de muchas jóvenes y no tan jóvenes.

Un gran paso que supone sólo un pequeño avance. Acabar con el derecho de un criminal a librarse de la cárcel casándose con su víctima es sólo una etapa. No basta con que en los últimos años se hayan modificado leyes que mejoran los derechos de la mujer, esas leyes hay que aplicarlas también. Y, sobre todo, no basta con cambiar el Código Penal, hay que cambiar también la mentalidad. Es evidente que las leyes son indispensables para la lucha por los derechos pero la mentalidad de la gente es la que realmente generará el cambio. Una violación en ningún caso es culpa de la mujer, por mucho que algunos intenten hacer ver lo contrario, y el día en que eso se interiorice se dejará de ver como algo que atenta al honor. Un abuso de este tipo es algo que hay que denunciar, no algo que hay que tapar. Y mucho menos taparlo por vergüenza. Si se cambia la ley pero siguen siendo las propias familias las que, presionadas por su entorno, empujan a sus hijas a que contraigan matrimonio con sus agresores, no habremos avanzado nada.


El camino es muy largo pero, alhamdulillah, ya se están dando los primeros pasos. Unos pasos esenciales si realmente se quiere proteger a las mujeres y a las niñas de la violencia y la discriminación. Unos pasos vitales para hacer que la ignorancia de los más retrógrados dejen de pagarla los de siempre. O las de siempre, en este caso.

19 de enero de 2014

AN-TI-DISTURBIOS, FUE-RA DE BURGOS

Y mira que los he defendido siempre, especialmente cuando veía por televisión manifestaciones y concentraciones multitudinarias, como las de la Puerta del Sol en Madrid o la Plaza Cataluña en Barcelona. ‘Sólo hacen su trabajo.' ‘Son unos mandados.’ ‘Es imposible que den palos a gente que no está haciendo nada.’ No me gustaba demasiado el discurso ‘Fuck the police’ que empezaba a cobrar cada vez más fuerza en nuestro país, ya que siempre pensaba en otros países de África, Sudamérica… etc. en los que realmente los policías son auténticos perros del Estado, para darles de comer aparte.

Pero después de haber visto a los antidisturbios en acción, durante los altercados en Burgos por la obra del Bulevar (y todo lo que la dichosa obra implica), he tenido que tragarme mis palabras y me va a costar demasiado volver a defender las actuaciones de esta gente. Es cierto que, a menudo, a los ciudadanos se les calienta demasiado la boca cuando los tienen delante y terminan fomentando lo que se supone que están tratando de evitar: la violencia. Frases ofensivas y gestos fuera de lugar hacen que muchos de estos antidisturbios calienten motores antes de tiempo. Y eso, sumado a que, sin ánimo de ofender a nadie, su actitud, armados hasta los dientes, recuerda a la de animales enjaulados a los que han estado entrenando durante mucho tiempo para que llegue el día en que los dueños abran la puerta y digan ‘¡Ataca!’...


No seré yo quien critique su labor, necesaria en situaciones varias y variadas, pero los abusos injustificados, la brutal represión, las agresiones sin fundamento y las persecuciones sin sentido, no creo que estén incluidas en la nómina. Y es que, mucho me temo, que es más un tema personal que una cuestión profesional. Si no no entiendo nada...

Algunos aún se deben creer que son episodios extremadamente puntuales y que a otros nos gusta vivir buscando estos casos aislados, de antisistemas y criminales en potencia, para desprestigiar a todo el gremio. Pero no es así. Cuando se han producido situaciones como esta, son muchos ciudadanos los que han sufrido en carnes la locura de los antidisturbios y sin buscarlos, estos testimonios me han encontrado a mí. Testimonios que explican lo que ocurrió la noche del 17 de Enero en la zona de comisaría, durante la manifestación de miles de personas, cuando el alcalde, Javier Lacalle, ya había anunciado que se paralizaban definitivamente las obras de la calle Vitoria de Burgos.


Ainara me cuenta como "el pasado viernes 17 acudí a la manifestación, un día más, junto con mi pareja y unos cuantos amigos, entre los que había una niña. La manifestación fue totalmente pacífica. Una vez en la comisaría, comenzó a llover y nos metimos en el bar La Habana, justo enfrente de la comisaría. Estábamos tomando algo, cuando vimos que la gente comenzaba a moverse, y entre nosotros dijimos de acabar de tomar lo que teníamos, puesto que la manifestación ya arrancaba. Pero, de repente, yo que estaba plantada justo en el cristal del bar en primera línea, vi cómo se formó un cordón policial y la gente comenzó a correr. Justo enfrente del bar, en unos soportales, vi cómo un antidisturbio le daba un porrazo a un hombre de entre unos 35-40 años, vestido con pantalones de camuflaje marrones. Primero le dio en las piernas, pero luego le dio por todo el cuerpo. El hombre se quedó plantado de pie, sin oponer resistencia, era como si no les tuviese miedo. A continuación, varios antidisturbios echaron a correr hacia los soportales, donde había mucha gente, entre ellos dos personas en silla de ruedas, y allí se montó un barullo, pero tampoco pude ver mucho. Allí acudieron rápidamente las cámaras de televisión que estaban más cerca. Mientras esto pasaba, comenzaron a salir antidisturbios por todas partes, venían por enfrente de la comisaría, como si viniesen de la Junta de Castilla y León, que está justo al lado. Al lado izquierdo del bar en el que estábamos, había como 10-12 lecheras y vi cómo se uniformaban con sus chalecos, sus cascos, sus escudos y sus armas un montón de antidisturbios. Se fueron metiendo cada uno por un lado, unos por una plazoleta que hay justo detrás del bar, otros hacia el Centro Comercial Alcampo... Además, otros tantos hicieron como una cadena humana justo en las puertas de la comisaría. La cosa se fue calmando. Apareció una ambulancia que se metió en la comisaría, supongo que para atender al policía al que, según oímos en el bar, le habían lanzado una botella.


Decidimos salir del bar y vimos cómo en los soportales había gente metida, de todas las edades. Nos dirigimos dirección al Alcampo. Vimos un pañuelo en el suelo lleno de sangre. En las puertas del Alcampo había unas 6 lecheras, supongo que buscando y controlando a la gente que "había revolucionado" aquello.

Nosotros volvimos hacia Gamonal ya que llovía un montón y fuimos a un bar. Allí nos comentaron que, a un vagabundo que suele dormir en los cajeros de la zona, le debían haber dado golpes hasta hacerle una raja en la cabeza, pero eso ya no lo vimos.

Fue una semana muy intensa en la que vimos muchas carreras, muchísimos antidisturbios, mucha chulería por parte de estos, algún que otro acto vandálico que no venía a cuento (como quemar contenedores en calles alejadas de la calle Vitoria), pero bueno, ha merecido la pena.’


Andrea relata como “Yo estaba en primera fila, al lado de comisaría, y cuando he visto que la policía empezaba a coger los escudos me he ido acercando a casa de mis padres. Viven justo enfrente de los nacionales, en los pisos de los soportales. Yo estaba con mi padre y mi hermana. Cuando han empezado a cargar, hemos salido corriendo en masa hacia la iglesia porque al portal nos cerraban el paso los antidisturbios. Pero mi padre, de 61 años, se ha quedado atrás, así que mi herma y yo hemos vuelto en su busca. Y ha venido la poli hacia nosotros increpando y, corriendo, hemos abierto el portal. Hemos entrado varios vecinos y más gente que estaba en la manifestación para refugiarnos. Se han puesto 4 antidisturbios con los escudos en la puerta impidiendo la salida. No podíamos ir a ningún lado. Al cabo de un rato han ido a salir unos vecinos de unos 60 años aproximadamente y les han dicho que no se podía salir, que nos teníamos que quedar ahí. Mi padre se ha asomado y les ha dicho: “¿Qué pasa? ¿Hay toque de queda?”. Y le han dicho “Sí” y acto seguido le han dado un empujón hacia dentro del portal. De frente, como provocando para que mi padre respondiera y la liara. 



Si ese empujón se lo dan a un chaval joven, lo más probable es que hubiera respondido con otro empujón y ya estaría detenido por resistencia a la autoridad. Yo tenía a mi hijo de 7 meses sin cenar en casa de mis padres y no podía salir del edificio porque estaba rodeado de antidisturbios. Los cuatro portales, que por dentro se comunican, estaban bloqueados. No se podía salir ni entrar. Mi padre y otros señores mayores flipaban. Sólo decían: ‘Esto es otra dictadura, esto es otra dictadura.’ Supongo que habrá muchos policías que estén bastante hartos de ser perros del Gobierno, pero hay otros que dan miedo. Estoy segura de que les drogan, como en la guerra, para que salgan ciegos a dar palos. Si no es imposible que actúen como actúan. Los ciudadanos que realmente la lían salen corriendo rápido y ni les cogen, y los palos se los terminan llevando los demás. (…) Esto no puede seguir así, no podemos dejarles este futuro a nuestros más jóvenes.  Hay que luchar por un país libre y digno, no corrupto y dictatorial. Basta ya de abusos.


18 de enero de 2014

CUANDO LA LEY ES INJUSTA LO CORRECTO ES DESOBEDECER

Llevo un rato intentando encontrar los adjetivos que mejor puedan definir la intervención de esta mañana en el canal Cuatro de nuestro querido alcalde, Javier Lacalle, pero soy incapaz. Soy incapaz de poner palabras a algo que corta el habla. A una entrevista tan vergonzosa que ha servido para poner de manifiesto la indecencia, la poca vergüenza, la cara dura y la falta de transparencia que caracteriza a algunos. Para eso y para mostrar a toda España que, entre los poderes políticos de la ciudad de Burgos, el señor Mendez Pozo es el innombrable.



Esta mañana, tal y como se había programado, ha habido una concentración  en la plaza Mayor mientras tenía lugar el pleno del HayUntamiento. Un pleno en el que se ha votado NO a la paralización definitiva de las obras, a pesar de que el día anterior se afirmó que se trabajaría todo lo posible para que sucediera precisamente lo contrario. La reacción de los concentrados no se ha hecho esperar y han respondido lanzando de huevos a la fachada del edificio. Varios vecinos han increpado además contra algunos de los reporteros de televisión que allí se encontraban. Hecho que ha sido rechazado por una gran mayoría que considera que no se debe cargar contra ellos la rabia que se existe contra los medios de comunicación.

Por la tarde en el barrio de Gamonal ha habido conciertos de rap en favor de los detenidos por los altercados y, como cada día desde hace una semana, una nueva manifestación multitudinaria que ha terminado en la comisaría. Ha sido allí cuando, bajo la incesante lluvia, se ha recibido con alegría la noticia de que el alcalde comparecía nuevamente para confirmar lo que muchos estaban esperando. Que se paran definitivamente las obras del Bulevar, ya que es imposible seguir con el proyecto, 'a pesar de lo beneficioso que resultaría', y que a partir del lunes se comenzarán las tareas de acondicionamiento de la Calle Vitoria para que todo vuelva a la normalidad.


Tras la noticia del cese definitivo de las obras parecía que la situación se iba a tranquilizar pero nada más lejos de la realidad. Cuando la gente ya empezaba a retirarse, la concentración, llena de niños, algunos en carros, chavales, adultos y ancianos, ha dado un giro radical y nuevamente ha habido una carga policial desmesurada. Ha ocurrido muy rápido, no sé sabe muy bien qué ha sucedido, pero todo apunta al lanzamiento de un petardo y una lata vacía contra alguno de los antidisturbios, acompañado de algún insulto bastante ofensivo. Sin comerlo ni beberlo, la inmensa mayoría de los manifestantes se ha encontrado en una situación que no esperaba y se han vuelto a producir nuevas estampidas, con gente desorientada corriendo por la zona de comisaría y Alcampo, ante la presencia de decenas de furgones de policía.

Verónica, una de las madres que estaba allí con sus niños de 5 y 9 años y sus sobrinos de 5 y 2 años cuenta: 'Ya nos íbamos cuando he mirado hacia atrás y he visto que venía la gente corriendo con los policías detrás dando golpes. He cogido a los niños y hemos intentado refugiarnos en un portal. Los antidisturbios estaban golpeando al primero que pillaran. Unas chicas muy majas me han ayudado a hacer una 'barrera' mientras gritábamos: 'Que hay niños, que hay niños'. Mi hermana también estaba conmigo pero se ha marchado para defender a un chaval de unos 12 años al que estaban pegando. A uno de los chicos que venía al lado nuestro hacia los soportales, con las manos en alto diciendo 'no he hecho nada, no he hecho nada', le han dado un porrazo en la cabeza tremendo. Ha sonado mucho y se ha caído al suelo. Mis niños estaban asustados, sobre todo el mayor, que me repetía que tenía miedo y que se quería ir a casa. Que no quería que me pegaran por su culpa.'


Tras lo ocurrido, con varios vecinos lesionados, algunos han vuelto al origen de la manifestación, en la calle Vitoria. Pero otros muchos se han desplazado hasta el edificio del Diario de Burgos para continuar allí su protesta. Y, para sorpresa de unos cuantos, aquello estaba más blindado que la propia comisaría. Es increíble. Un total de 16 furgones de policía custodiando uno de los negocios del innombrable. 'Mendez Pozo, otra vez al calabozo', 'An-ti-disturbios, fue-ra de Burgos' y 'De-te-nidos an-ti-disturbios' han sido, sin duda, los cánticos más repetidos. Una y otra vez.

La lluvia no ha parado en toda la tarde pero eso no ha evitado que miles de burgaleses vuelvan a salir a la calle para pedir la dimisión del alcalde y la libertad sin cargos de todos los detenidos. Una ciudad que ya ha dado el gran paso, pero que sigue indignada, cabreada y molesta por la desmesurada cantidad de antidisturbios que a día de hoy siguen en la ciudad. Unos antidisturbios que, después de siete días, generan mucha más violencia de la que están intentado erradicar. Y en eso, parece que los burgaleses también estamos de acuerdo.



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17 de enero de 2014

LOS BURGALESES NO MENTÍAMOS

Cuando se cumple ya una semana desde que se dio voz a la batalla de Burgos contra la corrupción y caciquismo de la ciudad, empiezan a salir informaciones que confirman lo que desde aquí se ha estado defendiendo durante todo este tiempo.

En el propio Diario de Burgos, con el ex-presidiario Mendez Pozo a la cabeza, se publicó este 'elaborado' artículo sobre las diez grandes mentiras del Bulevar. Se llegó a decir, entre otras sandeces, que era mentira que su jefe tuviera algo que ver con esto. Que él no estaba detrás de esta obra en la Calle Vitoria de Gamonal. Estaba delante, claro. Que ni él ni su gente tenía nada que ver con este tema. Y, si no se conoce su historial, es comprensible que la gente pueda llegar a creérselo. Pero siendo de Burgos o informándose un poco parece evidente que la concesión de esta obra del Bulevar está plagada de irregularidades.
"El constructor Méndez Pozo, que pasó por la cárcel por corrupción, será quien proponga los "modificados": las ampliaciones en el presupuesto de la obra."

Se dijo también que había 'grupos violentos itinerantes' venidos de varios puntos de España para liarla en Gamonal y, nuevamente, desde el Diario de Burgos, como no podía ser de otra forma y como suponíamos todos que iba a ocurrir desde la primera noche, se afirmó que lo que estaba ocurriendo recordaba mucho a las acciones de la 'kale borroka'.
"(...) persiguieron a los alborotadores, cuyos movimientos y acciones recordaban a la ‘kale borroka’, durante más de 3 horas por diferentes calles."

Pero ahora resulta que no, que la policía admite que no tiene ninguna prueba de que tales grupos violentos se hayan infiltrado en las manifestaciones. Que se les calentó la boca, vamos.
"El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, ha reconocido esta mañana que no disponen de pruebas que acrediten la participación de “grupos violentos itinerantes” en las protestas del barrio burgalés de Gamonal."

Aún no habían pasado ni tres días de altercados y los que nos llamaban terroristas comentaron que los destrozos que hasta el momento se habían producido se cifraban ya en más de 2 millones de euros. ¿2 millones de euros por los desperfectos y 8 millones de euros por la construcción de todo un Bulevar en una de las dos principales arterias de la ciudad? ¡JÁ! Por lo visto, la cifra real es de unos 100.000 euros. No 2 millones. ¡Que le gusta mucha bailar con las cifras al HayUntamiento!
"El director general de la Policía ha cifrado los destrozos a causa de los disturbios de Gamonal en unos 100.000 euros, entre gastos del Ayuntamiento y de empresas afectadas, principalmente sucursales bancarias."

Se ha comentado también que los detenidos son, en gran parte, de fuera de la ciudad. Arrimados y criminales en potencia. Pero, casualidades de la vida, casi todos los que han sido detenidos estos días son nacidos y/o residentes en Burgos. Y ninguno tiene antecedentes por desordenes públicos y daños.
"Un total de 44 de las 46 personas detenidas desde la noche del pasado viernes en Burgos por los disturbios acaecidos en el barrio de Gamonal tiene su residencia en Burgos y ninguno de ellos, mayores y menores de edad, cuenta con antecedentes por desórdenes públicos y daños, según los datos ofrecidos por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSCyL)."

Mientras el tiempo sigue dando la razón a los burgaleses, entre el barrio y asociaciones de otros vecinos, ya se han recaudado más de 9000 euros, necesarios para pagar la fianza de tres de los detenidos. 

Continúan produciéndose movilizaciones a primera hora de la mañana y por la tarde, con asambleas, marchas y manifestaciones. Actos que, desde hoy, llegarán hasta el centro de la ciudad, a la plaza del HayUntamiento. El alcalde no ha dado marcha atrás y la ciudad de Burgos no deja de luchar para ser escuchada. El señor Javier Lacalle, y los que le tienen cogido por los huevos, siguen empeñados en negociar con los vecinos, cuando los vecinos no tienen ninguna intención de hacerlo. 'No es no', repiten.



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16 de enero de 2014

HITLER SE ENTERA DE LO QUE ESTÁ PASANDO EN GAMONAL



¿Y qué le digo ahora a Mendez Pozo? ¡Ese tío nos tiene a todos cogidos por los huevos!


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ESPAÑA ENTERA ES GAMONALERA

Uno de los cánticos más repetidos en muchas ciudades españolas durante los últimos días. Y podéis estar seguro de que a más de uno por aquí se le ponen los pelos de punta cada vez que lo escucha...

Ayer el alcalde de Burgos, Javier Lacalle, aseguraba que las obras se iban a paralizar para dialogar pero nadie se fía de sus intenciones. Los burgaleses creen - creemos - que es sólo una estrategia para ganar tiempo y para conseguir que se tranquilicen un poco las cosas. Para intentar que no se siga contagiando esta rabia que lleva presente muchos años en la ciudad pero a la que se ha dado voz hace muy poco tiempo.


Con su intervención se hizo una llamada a la calma, pero las movilizaciones desde primera hora de la mañana y la manifestación de las 7 de la tarde con miles y miles de personas han sucedido como cada día desde que empezó esta batalla contra la corrupción y el caciquismo tan descarado que hay instaurado en tantas ciudades españolas. Como cada día, la manifestación ha comenzado en la calle Vitoria y se ha llegado hasta la comisaría, para pedir la libertad sin cargos de los que aún siguen detenidos. Hoy, igual que ya ocurrió ayer, todo ha trascurrido con normalidad y no ha habido ningún altercado destacable fuera de las provocaciones entre antidisturbios y burgaleses que ya empiezan a ser habituales.


Una de las asambleas más importantes de Bulevar C/Vitoria NO ha empezado ya a recibir donaciones a través de un número de cuenta para pagar las fianzas de las personas en prisión preventiva a espera de libertad bajo fianza y se pide a todos aquellos que tengan vídeos, imágenes o testimonios que aportar que lo hagan en esta dirección de correo: solidaridadgamonal@outlook.es

Que el alcalde todavía no haya dicho que se paran definitivamente estas obras ha hecho que muchos vecinos sigan al pie del cañón y demanden con más fuerza que nunca al HayUntamiento de la ciudad:

1. Detención inmediata de las obras y devolver a su anterior estado la Calle Vitoria.
2. Libertad inmediata de los presos sin cargos.
3. Retirada inmediata de todo el dispositivo policial.
4. Dimisión del alcalde.

Y es que, hasta que no se consiga lo que el pueblo pide, mucho me temo que la lucha no habrá terminado...





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15 de enero de 2014

O.R.G.U.L.L.O

A última hora de la tarde comparecía nuestro querido alcalde, Javier Lacalle, diciendo que se paran las obras del Bulevar, al menos provisionalmente, para negociar. Y en Burgos nacimos ayer. NO es NO. La desconfianza es inevitable, la gente no tiene ni la más mínima intención de bajar la guardia, las movilizaciones se van a seguir produciendo, pero ya se ha dado un gran paso.


La noticia ha corrido como la pólvora entre los burgaleses y a estas horas, cuando cualquier otra noche desde que empezaron los altercados el barrio de Gamonal ya era una batalla campal, hoy la cosa es muy diferente. Y no puedo estar más ORGULLOSA de que así sea. Durante la multitudinaria manifestación con más de 8000 personas, la policía ha aprovechado que la calle Vitoria, la gran afectada por el Bulevar, estaba vacía para blindarlo todo, con decenas de policías en cada esquina. Era, hoy más que nunca, una ratonera. Pero la presión ciudadana ha sido más fuerte y se ha conseguido de forma pacífica que los antidisturbios se terminen marchando. 'Adiós con el corazón' era el cántico que los concentrados repetían mientras los furgones se alejaban. Sin detenidos, sin incidentes, sin heridos, sin altercados. Nada.

Es triste tener que decirlo pero es la realidad. Después de meses de firmas en contra del Bulevar y de manifestaciones pacíficas ante las que se ha hecho caso omiso, ha tenido que haber contenedores ardiendo y piedras contra la policía durante 4 días para que los medios de comunicación de todo el país hayan venido a Burgos. Y con lo ocurrido esta noche se demuestra que no han sido acciones gratuitas. Que la violencia nunca surge de la nada y esto es la mejor prueba de ello. Gamonal resiste. ¡Y de qué manera, señores!




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14 de enero de 2014

¡ES MENTIRA, JODER!

ES MENTIRA. Todo lo que se está diciendo es MENTIRA. El nivel de manipulación y censura es increíble. Es vergonzoso y vomitivo el límite al que se está llegando. Los medios de comunicación hablando de que esta noche todo está más tranquilo, de que no está pasando nada. Y se está liando como nunca en Gamonal, maldita sea. La represión está siendo brutal.


El barrio es una auténtica ratonera a esta hora. Una batalla campal. Antidisturbios venidos ni nisesabedónde en cada puta esquina. Repartiendo a todo lo que se mueve. Gente corriendo por todas partes. Sin salidas. Ruidos de pistolas de goma. Bomberos y ambulancias. Policía secreta. Policías entrando en los portales - algunos subiendo varios pisos - y acorralando a gente para sacar a palos los que se esconden. Policías nacionales camuflados en garajes y callejones. Policías locales indicando a la gente por dónde salir corriendo. Personas que están en el lugar inadecuado en el momento menos oportuno y terminan con las manos en alto. Gente corriendo por todas partes. Detenidos sin razón utilizados como cabezas de turco. Y es que a los que realmente dan caña ni les están oliendo. Detenidos de Burgos, todos. Jóvenes arrestados con sus padres tirando de ellos para que no se los lleven. Se está pidiendo pena de cárcel preventiva para gente que ni tiene antecedentes penales. Con fianzas de miles de euros. Golpes en comisaría y fuera de comisaría. Encapuchados sin capucha. Vecinos quitando el micrófono a periodistas que se llenan la boca con mentiras. Televisiones que sólo enchufan la cámara cuando acaba la manifestación y empieza la movida. Gente corriendo por todas partes. Contenedores incendiados. Pero ni un solo coche calcinado como se está diciendo. Ni un comercio afectado. Portales abiertos con felpudos sujetando la puerta para que la gente pueda entrar. Vecinos acogiendo en sus casas y en sus locales a manifestantes que huyen de los antidisturbios. Gente corriendo por todas partes...

Nunca he visto tanta rabia, tanta ira. Tanta unión. Tan poco miedo. Nunca había sentido hasta este punto la rabia del pueblo. La rage du peuple. Nunca en mi vida me ha latido el corazón como lo está haciendo ahora. Jamás creí que llegaría a ver esto en mi ciudad. Ayer tres mil manifestantes. Hoy más de seis mil. No mil. Y mañana más, seguro. Ancianos, niños, adultos, jóvenes, chavales, bebés. Ni una bandera. Se ha declarado un toque de queda inexistente y se está obligando a la gente, bajo amenazas, a meterse en casa. Ojalá tuviera los huevos y el valor que tienen muchos. Ojalá consigamos lo que nos merecemos, un país libre de mafia. Una mafia que se parte el culo desde casa mientras miles de ciudadanos se juegan el tipo y la libertad peleando por lo que es suyo.  



No somos delincuentes, no somos etarras, no somos de ultraizquierda, no somos radicales, no somos gentuza. No somos rojos, no somos azules. No somos nada de lo que se dice en los medios de comunicación. Somos vecinos, joder. No sólo de Gamonal, de todo Burgos. Somos sólo vecinos que no merecemos que nos sigan tratando peor que tratan a los terroristas. Se necesita colaboración urgente de todos, de España entera, porque esto huele demasiado a dictadura. Es ahora o nunca. Si en cada ciudad se prende la misma mecha, no pueden con todos. Ellos tienen la cifra, pero nosotros somos más fuertes. Nosotros somos el número. Recuerda. Ahora. O nunca.


¡¡¡COMPARTE Y DIFUNDE LA VERDAD!!!

HABLAN DE JUSTICIA CUANDO LA ARRANCARON DE RAÍZ

13 de enero de 2014

MARCHANDO UNA DE ANÉCDOTAS LONDINENSES (2)

(…)

La casa en la que vivía en Londres tenía siete plantas. Pero no siete alturas, sino siete floors. Sabes, ¿no? Bueno, que era muy grande. Estaba en el típico barrio rico de la ciudad, en la típica calles cortas, llena de las típicas casas londinenses. 

Yo era la encargada, entre otras tareas, de la plancha. La habitación para la lavadora estaba en la parte más baja de la casa y la habitación del peque estaba en la última, en la séptima. Una vez que había planchado tenía que dejar la ropa encima de una mesa cuadrada de madera para que cada miembro de la familia, cuando tuviera un rato libre en su ajetreada vida, pasara a buscarlo. Al único al que tenía que meterle su cosas en el armario era al niño, de 5 años.


Una mañana, mientras planchaba, el pequeño bajó a charlar un rato conmigo. Vio que su ropa ya estaba lista y salió de él decir: ‘Me la llevo a la habitación’. Le dije que no se preocupara, que ya la subía yo más tarde. Pero hizo caso omiso. La cogió y subió con ella rumbo a su habitación. Cuando ya estaba casi en la última planta salió su madre y le preguntó que qué hacía con eso. ‘Llevarlo a mi habitación’. A la simpática inglesa no le pareció buena idea y le dijo que volviera a dejarlo donde estaba, que eso no era tarea suya, que eso era tarea de Charlotta. Escuché lo que había pasado y, cuando el crío volvió a la lavandería, le pregunté que porqué lo traía de vuelta (¿Traía de vuelta? Bring it back, digo). Y me contó que su madre le había dicho que esas cosas no tenía que hacerlas él, que para eso estaba Charlotta.


Que a mí me daba igual tener que hacerlo ¿eh? De hecho me daban casa, comida y paga por hacerlo. Pero… ¿qué tipo de persona sana de la cabeza le llama la atención a su hijo por hacer las cosas como hay que hacerlas? ¿Qué clase de niños están criando inculcándoles esa mierda desde tan pequeños? ¿Cómo no me va a provocar rechazo gente de esta categoría? Es sólo una frase, un detalle. Pero una prueba clara del nivel de locura al que se está llegando en ciertas élites y sociedades 'evolucionadas'. 

Días después de que, una vez más, yo me quedara a cuadros, a la chica que vivía en la calle paralela a la mía le pidieron que se quedara un sábado en casa, de 11 a 6 de la tarde, para preparar y controlar el cumpleaños de uno de los pequeños. Era su día libre y se lo pagarían aparte, así que aceptó la propuesta. Después de payasos, juegos, canciones, gritos, comilona y tarta, sobre las 7 de la tarde pudo marcharse. Y, como os podéis imaginar, el jaleo no empezó precisamente a las 11 de la mañana. Más de 8 horas a cargo del circo. ¿Que cuánto le pagaron? 20 libras. Y no tuvieron ni la decencia de dárselas en la mano, claro. Se las dejaron en la cama y se marcharon, al más puro estilo del Ratoncito Pérez.


Otra de las au-pairs españolas que conocí no vivía en mi barrio, pero su familia era amiga de mis vecinos y le propusieron hacer de niñera un fin de semana. Los padres tenían ‘cosas que hacer’ y necesitaban a alguien que se quedará con su bebé el sábado y el domingo. De 8 de la mañana a 2 de la tarde, y de 4 de la tarde a 9 de la noche. Teniendo en cuenta el barrio en el que vivían, que el nivel de vida en Inglaterra es más alto que el de España y que estas cosas suelen pagarse bastante bien, por horas, en aquellos lares, la chica aceptó encantada. Era sólo un fin de semana y aquello iba a suponer un buen pellizco. O al menos eso creíamos todos.


Después del apasionante fin de semana, la joven recibió 50 libras. 50 libras por 22 horas a cargo de un bebé que ni andaba ni hablaba todavía. Unas dos libras la hora por cambiar pañales, preparar desayuno, comida y cena, jugar, acostar y levantar al baby tantas veces como fuera necesario... Menos mal que era amiga de la familia que si no le hubieran pagado… Oh, wait. ¿Menos de dos libras por hora? ¡Cuasi mposible! Mi amiga mostró su indignación al ver el billete con una mueca y la madre le dijo que qué problema había, que era lo que se pagaba en esos casos. Con dos cojones. Tuvo la poca vergüenza de decírselo en su cara y se quedó tan ancha. Fue la primera y la última vez que se vieron, claro. 


O yo vivía en la calle más miserable de todo Londres, algo bastante probable visto lo visto, o estas historias se repiten más a menudo de lo que nos gustaría. Gestos repulsivos que se vuelven más repulsivos aún cuando vienen de gente podrida de pasta que se las da de educada y elegante.

El movimiento se demuestra andando, pero eso algunos no lo tienen muy claro…

MARCHANDO UNA DE ANÉCDOTAS LONDINENSES

Como ya os dije, fueron varias las razones por las que me marché de Londres poco antes de cumplir allí 4 meses. Quizá no fue demasiado tiempo, pero para mí fue suficiente para ver, comprobar y sentir que aquel no era mi sitio. Que no era mi ambiente. Aunque fueron pocos meses, viví muchas experiencias. Algunas de ellas bastante feas y, como normalmente una anécdota es más gráfica que una opinión, os cuento algunas de las que yo viví y luego que cada uno saque sus conclusiones.


Cuando estaba en Londres vivía en la zona 2, en un barrio rico y residencial, con una familia británica. Para mi gusto, el mejor era el padre, porque era el más normal. Había nacido y crecido en Francia y, sin duda, era el más majete de todos. Y es que Inglaterra es capaz de hacer que hasta los franceses parezcan simpáticos. Eran 4 hermanos pero yo estaba allí sólo para hacerme cargo del pequeño, de 5 años. Antes de irme a vivir allí hablé con la última chica que trabajó de au-pair para ellos. Era española también y me dijo que qué majísimos, que qué amables, que qué cercanos, que qué geniales… Que Will Smith a su lado era un pan sin sal, vamos. Y, o hablé con otra chica, o la familia era bipolar. O yo les caía como el culo, que también puede ser. Pero mira, en ese último caso ya teníamos algo en común.


Una de los días, sobre las 12 de la mañana, el padre me llamó preocupado diciéndome que habían llamado del colegio y que, por favor, si no me importaba, fuera a recoger al niño. (Lo que os decía, que era un tío amable). Tenía fiebre y convenía que alguien fuera a por él si no queríamos lamentar un mal mayor. Todo el mundo en la familia estaba ocupado y, aunque no solía tener que hacerlo, no me molestó ir a buscarlo. Lo hacía sólo días contados pero, cuando trabajas para una familia, al final tienes que estar disponible para estas cosas. Cuando me disponía a salir de casa volvió a llamarme para decirme que finalmente no hacía falta que fuera a buscarle, que iba a salir el del trabajo para cogerlo y llevarlo a casa.

Estuve con él hasta casi las 6 de la tarde, cuando llegó su querida madre. La misma que no supo ni decir thank you por el 'favor'. Con la de veces al día que lo repetía por chorradas, oye. Pero bueno, no se le pueden pedir peras al olmo. A la mañana siguiente había un caos especial en casa. El niño no encontraba su maletín-mochila del cole en el que guardaba sus dibujos, sus tareas y su almuerzo. No estaba donde normalmente estaba  - tirado en cualquier sitio - y a la madre se le empezó a hinchar la vena. Me -preguntó en varias ocasiones que dónde estaba el dichoso maletín y le dije que no lo sabía, que no lo había visto. No era mi labor saber en tiempo real dónde está cada objeto de la casa, aunque ella creyera que sí.


No había manera de dar con el objeto perdido y en las escaleras, con moqueta, me crucé de sopetón con la poseída rubia inglesa y me escupió que: ‘if you don’t find the bag, you are gonna get in trouble’. Para los de la LOGSE, que si no encontraba (yo) la bolsa, me iba a meter en problemas. Con dos cojones. Sólo le faltó añadir ‘let me welcome everybody to the wild, wild west’ mientras hacía la ‘W’ con la mano como el gran Dr. Dre en una de sus gangsta parties. Se piró cabalgando, con sus tacones llevados al estilo british, y a mí en ese momento ni me sentó mal el comentario, porque no tenía ningún sentido. Pasaron unos 10 minutos de incertidumbre hasta que al padre se le apareció la Virgen y se acordó de que el día anterior, cuando el pequeño estaba enfermo, había ido a recogerlo con la moto y le había dicho que mejor dejara la mochila en el cole. Que no hacía falta que la llevara a casa.


Cri, cri. Cri, cri… Sí, yo también me quedé loca. No porque el niño no hubiera traído la mochila obviamente, sino porque mi amiga inglesa, después de su ida de olla, se marchó al poco rato a trabajar y ni siquiera dijo adiós. A los 15 minutos, como ya expliqué en otra entrada y siguiendo la tradición londinense, me mandó un mensaje al móvil. ¿Por qué para qué me lo va a decir a mí directamente si me lo puede dejar escrito? Me dijo que sorry, Charlotta. Que perdón, que se había vuelto un poco mad esa mañana. Y que comprara tomate y cebollas. 

Que Londres está plagado de au-pairs españolas es ya una evidencia y sólo en mi calle y en la paralela éramos cuatro. Unos de los días que fui a la casa de una de ellas, no estaban los padres y quisimos salir con la niña a dar una vuelta. Mi amiga estaba sentada en el sofá del salón, delante de la nena, y le dio su abrigo para que se lo pusiera. Ésta lo cogió y, literalmente, se lo tiró a mi amiga a la cara diciendo: 'Me lo pones TÚ, que eres la que tienes que hacerlo'. Con cinco putos años. Y, o la criatura era la reencarnación del diablo, o ya había oído demasiadas veces frases tan asquerosa como esa…



Estas son sólo dos de esas anécdotas de las muchas que he vivido, que he visto con mis propios ojos. Conozco otras tantas que gente de confianza ha vivido y me ha contado, pero me voy a limitar a hablar sólo de las que a mí me han pasado. Para que no haya intoxicaciones. Mañana os cuento un par de ellas más, que si las pongo todas del tirón os da perezota seguir leyendo y os largáis haciendo un moonwalk. Que os conozco, bandidos.

(...)

12 de enero de 2014

PEQUEÑA RÉPLICA DEL MAGREB

Cuando hace más de cuatro años estuve en Marsella era demasiado joven y aún no había ido a Marruecos. Ni siquiera escuchaba rap en francés. Pero ahora me doy cuenta de que, con razón, es una de las cunas del hip hop en Europa. Más vale tarde que nunca...

Describir una ciudad siempre es difícil y hacerlo de forma objetiva es muy complicado. Pero nada puede definir mejor esta ciudad que la música de algunos como Keny Arkana. Si les escuchas puedes viajar a Marsella e imaginártela. Su gente, sus calles, su ambiente... Basta con ponerse los cascos, subir el volumen y transportarse.


Es la segunda ciudad más poblada de Francia y es a la vez el lugar donde se encuentra instalada la mayor comunidad árabe del país, quienes transforman a la ciudad en una pequeña réplica del Magreb. Está profundamente relacionada con Marruecos, Túnez y Argelia, principalmente. Aquel fue mi primer contacto real con el mundo árabe y al pasear por las calles de Casablanca, meses después de visitarla, no dejaba de pensar en la cantidad de similitudes que hay entre ambas ciudades. Y es que ese altísimo porcentaje de magrebís en Marsella están ayudando a convertir a la ciudad en un verdadero "Sáhara del mar".


Aquella vez sé que no lo disfruté, ni de lejos, como lo haría ahora. Así que, sin duda, volveré. Y será pronto, ¡inch'allah!

¿CÓMO ME VOY A MORIR SIN HABER VISTO ESTO EN DIRECTO? ¡NI DE COÑA!

11 de enero de 2014

HABLAN DE JUSTICIA CUANDO LA ARRANCARON DE RAÍZ

Veréis. Soy de una ciudad en la que, como en otras muchas ciudades españolas, hay cuatro delincuentes que lo controlan todo. Algunos de ellos, como Antonio Miguel Méndez-Pozo, son expresidiarios corruptos. Ratas tan honradas como José Antonio Roca, Julián Muñoz y Jesús Gil. Y es que la mafia de Burgos también sale de las cloacas. Este hombre es conocido como ‘El dueño de Burgos’, el cacique number one de aquí. El mismo que está al mando del Diario de Burgos y de la televisión autonómica de Castilla y León. Y una vez hechas las presentaciones...


Hace pocos años se construyó un Bulevar en Burgos que sustituía a las vías del tren que atravesaban la ciudad de oeste a este. Y ahora quieren construir otro para sustituir a la calle Vitoria, una de las arterias principales de la ciudad, por no decir la principal. ¿Que para qué? Eso queremos saber todos. ¿Que qué necesidad hay de hacerlo ahora? Esa es la pregunta que los burgaleses se plantean y que nadie sabe contestar. Un proyecto inútil e insultante que, en su fase inicial, costará más de 8 millones de euros, o eso dicen ellos, con unas obras que se prolongarán hasta bien entrado el año que viene. Un proyecto provocativo que, casualidades de la vida, sólo parece beneficiar a la constructora que lo realizará. ¿Adivináis quién puede estar detrás de todo esto, no? Efectivamente. Para otras cosas no, pero para construir obras faraónicas en una gran metrópoli como esta sí hay dinero. Para eso siempre hay. Nos debe sobrar de hecho. ¡En Burgos estamos que lo tiramos, señores!

No sólo es que se quiera hacer peatonal una calle tan sumamente importante, con el consiguiente CAOS que se va a preparar, sino que para alojar a los cientos de coches que normalmente aparcan allí, quieren hacer un gran parking subterráneo. De pago, claro. Privado. Para que unos pocos sigan forrándose, principalmente, a costa de los ciudadanos. Porque las plazas reservadas ya podemos intuir para quién van a ser… Las obras del mismo las realizarán otros de los dueños de Burgos, Copsa y Arranz Acinas, los mismos que llevan varios meses sin pagar a algunos de sus trabajadores. Y, curiosamente, las van a hacer ellos después de que se hayan rechazado propuestas mucho más económicas, procedentes de Cantabria, para llevarlo a cabo. ¡Qué cosas pasan, oye!


Tras varias protestas y manifestaciones pacíficas ante las que se ha hecho caso omiso, ahora mismo en Gamonal, un barrio obrero y el principal afectado por estas obras, se está liando. Se está liando parda, como podéis ver en las imágenes. Y ojalá se siga liando durante mucho tiempo. Pero las obras del bulevar son sólo el detonante; la gente está ya muy quemada de que la mafia de esta ciudad siga haciendo de las suyas sin que nadie se lo impida. Cuando el diálogo no sirve y se siguen apretando tanto las tuercas, por algún lado termina estallando la situación. A veces es la única vía y en Gamonal lo saben por experiencia. La lucha contra esta gentuza es justa, el pueblo está cansado de tragar con todo lo que nos quieren hacer tragar; tanto despotismo, tanto mamoneo, tanto robo a mano armada y tanto sinsentido. La cosa ha empezado suave a primera hora de la tarde, pero el ambiente se ha calentando y ya habido varios destrozos, con contenedores en llamas incluidos.


No seré yo quien defienda a aquellos que recurren a la violencia gratuita como primera opción y revientan coches, escaparates y locales varios, especialmente cuando son negocios pequeños que dan de comer a obreros como los manifestantes. Pero es que da la casualidad de que esos destrozos no se están produciendo. Lo que está habiendo son altercados contra sucursales bancarias y mobiliario urbano. Única y exclusivamente. Y los comentarios de ‘ya están los de siempre quemando contenedores que pagamos todos.’ empiezan a aburrir un poco ¿no? Qué manía. Que las obras del Bulevar también las pagamos todos y no las quiere nadie. Que las del otro Bulevar también las pagamos todos. Aunque no las hayamos pagado todavía. Igual que las de la Plaza Mayor, con grietas y goteras incluidas desde el primer día. Todo lo pagamos todos, en España eso no es ninguna novedad. Las cenas de empresa, los chalets de Marbella y los sobres en negro también. También los pagamos todos.


Ya está bien de que unos pocos sigan controlando la ciudad, haciendo y deshaciendo a su antojo, y nos centremos en llamar delincuentes a los que queman un contenedor o revientan una marquesina. Estoy casi segura de que ninguno de esos delicuentes ha estado en la cárcel. El señor Méndez Pozo, por el contrario, sí. Juegan con el dinero de todos y hacen lo que sea para llenarse los bolsillos a manos llenas, sin escuchar lo que el pueblo quiere, requiere, pide y necesita. Mientras tanto, se cierran guarderías públicas y se desalojan plantas enteras del nuevo hospital de Burgos 'porque no hay dinero'. Un hospital colapsado con médicos obligados a dar altas ¿y lo que os molesta es que se quemen contenedores? ¿Lo denunciable es que están ardiendo unos cuantos esta noche? No me fastidies, hombre. Que los quemen, que los quemen todos. Prefiero tener que pagar mil contenedores a uno solo de los abusos de poder sistemáticos a los que someten a la gente cada día.


Lo que está ocurriendo en España ya no es una cuestión económica, joder. Es una cuestión de abusos diarios, de ilegalidad, de falta de dignidad, de vergüenza y de escrúpulos, de represión, de vejaciones, de principios y valores que brillan por su ausencia, de recortes de derechos, de corrupción, de indecencia, de cloacas llenas de dirigentes políticos…

Pero mañana, después de tantos años de mentiras y engaños, no nos sorprendería nada que en el Diario de Burgos, con el mismísimo Méndez Pozo a la cabeza, publicaran que no hay de qué preocuparse. Que ha habido un incidente sin importancia por culpa de unos cuantos aprendices de terrorista. O que se han adelantado las hogueras de San Juan... No pongas esa cara; gilipolleces más absurdas hemos visto en esta ciudad, te lo aseguro. Cualquier barbaridad con tal de seguir riéndose del personal.



Cuando la ley es injusticia lo correcto es desobedecer.

10 de enero de 2014

¡YA TENEMOS GANADORES!

¡YA TENEMOS A LOS GANADORES DEL SORTEO ‘NOS LO QUITAN DE LAS MANOS’! 

Las afortunadas han sido Muriel Gimenez y Ane Lesaka. ¡Enhorabuena, chicas! 

Y a los demás, no os preocupéis. Si os portáis bien, pronto volveré con nuevos sorteos. 

¡Feliz fin de semana, pimpollos!


9 de enero de 2014

PERDONA, ¿TE LLAMABAS...?

Para otras cosas igual no, pero para esto soy una mandada. Me encanta recibir mensajes de la gente que me lee y a algunos de ellos les presto especial atención. Cuando se trata de sugerencias, críticas y peticiones no puedo evitar tenerlas en cuenta, en la medida de lo posible, y ante preguntas del tipo ¿pero ahora dónde estás?, ¿pero qué haces?, ¿pero no te habías ido a…?, ¿pero qué has estudiado?, ¿pero estás trabajando? , siguiendo vuestras recomendaciones, he decidido presentarme. Para que aquellos que no me conozcáis, sepáis al menos a quién estáis leyendo.


Soy la de la izquierda. Me llamo Carlota y nací en Burgos (España) hace 24 años. Y sí, soy pelirroja natural. Lejos de lo que las americanadas nos han querido vender desde pequeños y dejando a un lado los vaciles sanos, nunca he sufrido burlas, mofas o guasas por mi color de pelo. Al contrario. Y estando en Marruecos ya ni os cuento. De hecho, de ser cierta esa leyenda urbana de que a ciertas mujeres nos cambian por un buen número de camellos, conmigo, mi familia y la que vendrá después ya tendría la vida resuelta. Pero mucho me temo que no es el caso...

A lo que iba. No soy educadora social, ni fotógrafa, ni periodista. Tampoco trabajo para ninguna agencia de viajes como guía turística subvencionada por el Gobierno de Marruecos. De hecho, de ser subvencionada por alguien seguro que no sería por el Gobierno marroquí. Por cierto, define Gobierno. 


Soy ingeniera. Ingeniera electrónica desde hace más de año y medio. Y parecía tonta cuando me comprasteis, ¿eh? Es verdad que los ingenieros tenemos mala fama, y creedme cuando os digo que muchos de ellos bien la merecen, pero otros somos normales. Hasta hace poco tenía la certeza de que yo estaba en el segundo grupo, en el de los normales. Pero después de haber trabajado con gente de letras ya no sé ni qué pensar. No sé si los raros somos nosotros o lo son ellos. Aunque, viendo como está el patio, probablemente lo seamos todos. Porque lo único que está claro es que de cerca nadie es normal.

Con 17 años mis padres me regalaron mi querida mochila y, antes de empezar la carrera en mi ciudad, fui con dos amigas a Barcelona. Ese fue el primer gran viaje y pronto supe que aquella sería una de mis grandes pasiones. Como ni podía ni quería tener que pedir dinero para viajar cada vez que me apeteciera, empecé a trabajar dando clases a chavales y lo hice durante toda la carrera. He tenido la gran suerte de poder contar siempre con mi familia para costearme los estudios y creo que lo he sabido aprovechar. Todo el dinero que ahorraba era para mí, para mi cámara, para mis viajes y para todo lo que conllevan. La mejor inversión, sin duda. Así que han sido mis niños los que, de alguna manera, continuamente han hecho posible que no haya parado quieta demasiado tiempo.


Mis amigas y yo siempre cogíamos alguno de los vuelos más baratos que encontrábamos, a donde fuera, y en cuanto teníamos el dinero suficiente para marcharnos, lo hacíamos. Por eso nunca pude ir a Nueva York, uno de mis grandes sueños de juventud. Y, a día de hoy, aún no he ido; siempre surge antes algo mejor. Antes de que consiguiéramos tener pasta para pagar el billete de avión a América, ya habíamos encontrado mil y una excusas para hacer un nuevo viaje por Europa. Y yo hay cosas a las que no sé decir que no...

En el verano de 2010 el vuelo más barato era a Fez, en Marruecos. Fui con 2 amigas, durante 12 días, haciendo todo lo contrario a lo que los que nunca han estado allí recomiendan. Ninguna de nosotras había viajado antes al país vecino y fuimos sin guías, sin reservas y sin nada. Sólo el billete de ida y el de vuelta, desde ciudades distintas. Ese viaje marcó un antes y un después en mi vida y en menos de dos años volví al moro hasta en 5 ocasiones, la última de ellas durante casi un mes.


Con 22 años, cuando acabé la carrera, sabía que me quería marchar de España. Hubiera crisis o no, yo quería irme un tiempo para dedicarme a mí y a aprender cosas que en un aula es imposible aprender. Ya no es sólo que quisiera, es que lo necesitaba. Si no lo hacía en ese momento no lo iba a hacer nunca así que me marché a Londres a trabajar de au-pair con una familia inglesa-francesa. Pero me cansé antes de cumplir allí los 4 meses y, siguiendo una de esas señales que te da la vida, cogí mis cosas y me mudé a Rabat, a vivir con una familia que quería que sus hijos aprendieran español.

Era una familia marroquí. Y musulmana, para susto, sobresalto, alarma y temor de muchos. Tuve que aguantar las sandeces y barbaridades típicas a las que se enfrenta una chica joven cuando toma una decisión como esta. ¡Pero cómo te vas a ir a un país árabe! ¡Te van a poner un burka! ¿Pero qué te gusta de su cultura, que lapiden a las mujeres? ¡A Marruecos, rodeada de moros! ¡Te va a pasar algo! ¡A quién se le ocurre cambiar Inglaterra por un país así! ¡Si no te van a dejar ni conducir siendo mujer! ¡Que esos sitios son muy peligrosos, Carlota! Yo sabía lo que había y, obviamente, no hice caso a esa gente. Y es que, como diría mi abuelo, cuánto tonto y qué pocas balas.


Tomé la mejor decisión que he tomado nunca y la experiencia me sirvió, sin duda, para confirmar lo que llevaba más de dos años pensando; que mi sitio está allí y que de Marruecos al cielo. Podía haberme quedado para siempre pero en la vida todo son etapas. Aquella etapa la tuve que finalizar 'obligada' para seguir formándome en España y a finales de 2o13 volví a casa, que es donde menos dinero gasto si estoy en mi país. 


El 2o14 entró con fuerza y los Reyes Magos me trajeron un contrato de lo mío para empezar a trabajar el día 7 de Enero en Burgos. Y el día 8 tuve que renunciar a él porque la tarde anterior, cuando estaba en el coche de vuelta a casa después del curro, me confirmaron que había un nuevo contrato de trabajo, mucho más goloso, fuera de mi ciudad, con otra empresa diferente. Una empresa internacional con la que, si todo va como se espera, podré tener un contrato indefinido como ingeniera de automatización. Sí, sí. Por lo visto siguen existiendo ese tipo de contratos, aunque yo aún no los he olido. Así que, antes de que acabe este mes de Enero, ya me habré mudado al noreste español para empezar un gran reto. Una nueva etapa. Una nueva aventura dura e intensa, pero única. De las que a mí me gustan, vaya...


[ Tenemos la rabia de llegar hasta el final y de ahí a donde quiera llevarnos la vida. - Keny Arkana]